Un verdadero desastre el equipo de Luis Walton

magda

Staff A Fondo

Sin lugar a dudas que una gran mayoría de los acapulqueños, con plena convicción de que era la mejor opción,  refrendó en las urnas el apoyo y la confianza que en forma entusiasta brindó durante su campaña a Luis Walton Aburto para llevarlo a la alcaldía de Acapulco. Se presumía que el quebranto financiero  que había dejado a la hacienda municipal el “Presidente de 10” era cuantioso y que, por ende, siendo aquel un empresario exitoso  podría sacar adelante al municipio.

Walton Aburto ya había realizado una satisfactoria labor proselitista a través del partido naranja al que posicionó en un sitio que no dejaba lugar a dudas de que la preferencia electoral estaba de su parte. De su propio peculio atendió demandas populares y, además, ofreció destinar íntegro su sueldo como alcalde, de llegar al cargo, en becas para niños y jóvenes que por su condición económica y méritos escolares, se hicieran acreedores a ellas.

Hasta ahí, todo bien. Desde el primero de octubre del 2012 en que  asumió funciones, Walton Aburto se ha dedicado a desfacer los entuertos dejados por Manuel Añorve Baños y, además de arrastrar un lastre muy pesado que a manera de funcionarios le impusieron las tribus salvajes del perredismo que se atribuyen el logro de las aspiraciones del acapulqueño, tiene que multiplicarse para atender las demandas ciudadanas ante la inoperancia de las dependencias bajo cuya responsabilidad recaen los diversos problemas citadinos.

Y veamos qué dice sobre este tema el reconocido analista político Diego Pettersen, en su columna del diario jalisciense  El Informador:

“Dice la sabiduría empresarial que los directores de primera se rodean de colaboradores de primera y los directores de segunda se rodean de gente de tercera. Algo similar pasa en la política. Lo que define a un gobernante es su capacidad para integrar equipos y gestionar el talento. El equipo define en gran medida el estilo personal de gobernar.”

Y continúa: “En política hay factores extra cancha que influyen en el momento de conformar los equipos. Entre más ligero de compromisos llega un gobernador más manga ancha tiene para atraer talento; entre más comprometido esté, más colaboradores de cuota aparecen en el gabinete”..

La gente que llevó Walton Aburto a participar en esta gran responsabilidad, llena a satisfacción el perfil. Las Secretaría General con Magdalena Camacho, la de Finanzas con Antonio Sáyago Ríos y la de Promoción y Desarrollo con Carlos Alvarez Reyes, son garantía de honestidad, capacidad y lealtad. Quizá por allí alguna otra dependencia esté cubierta con perfil semejante, pero el resto es un verdadero desastre de equipo. Simple y sencillamente está para ponerse a llorar de rabia e impotencia.

Mención especial merece Claudia Walton Alvarez, porque a decir verdad está desarrollando una actividad digna de los mejores elogios. Es lo que se llama una presidenta del DIF municipal de tiempo completo.

Y habrá que decirle a Walton que aunque es del dominio público que es un hombre probo, el jefe que permite que sus colaboradores se aprovechen del cargo para robar, no puede deslindarse de la misma responsabilidad y por lo mismo cae en la corrupción. Por eso su gobierno no debe estar atado a las mafias partidistas que tanto daño le han hecho al municipio y a Guerrero.

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