Guerrero es un polvorín que pronto puede estallar

ayutlafff29012013235042Staff A Fondo

Si Angel Aguirre Rivero sigue creyendo que gobierna a un pueblo fácil de estragar, en lugar de reconocer con humildad que encabeza un gobierno fallido, el polvorín en que ha convertido a Guerrero amenaza con estallar más pronto de lo que se imagina. El tema del movimiento de autodefensa civil semeja a un tsunami que va cobrando mayor fuerza en la entidad, pues se van sumando día a día más pueblos cansados del auge criminalístico  que los agobia.

Aunque se antoje exagerado decirlo, pero en gran medida El Sur se ha convertido en estos momentos de angustia y zozobra política, si no en rector, sí en el más confiable orientador de la Opinión Pública. Sus páginas, una a una, nos llevan a enterarnos de la muy  triste realidad que se vive en cada una de las siete regiones guerrerenses . Acapulco sobrevive por el milagro divino que lo bañó de bellezas naturales, pero por sus calles desconocidas para  los visitantes, siguen corriendo ríos de hechos delincuenciales   que mantienen atemorizada a la sociedad.

Tomás Tenorio Galindo, reconocido analista político de ese tabloide, nos resume en su entrega de hoy  4 de febrero  (* Inseguridad o movimiento ciudadano, ¿cuál es el problema? ) la realidad en torno a este asunto que ya le ha dado la vuelta al mundo, máxime con la agresión a dos turistas que resultaron heridos al no  detenerse en el retén instalado por un grupo de autodefensa.

Elocuente la entrada de esta glosa por parte de Tenorio, pues sintetiza de alguna manera el caos que se vive sobre el particular:  “La intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en la situación generada por la autodefensa intensifica la controversia acerca de la legalidad del movimiento ciudadano de Ayutla y Tecoanapa, pero no la aclara ni le pone punto final”. El resto

del  trabajo del autor, nos expone sin desperdicio el problema y sus consecuencias.

Tenorio Galindo concluye su exposición del caso  con otra verdad irrefuitable:

  “Acostumbrado a manipular el entramado político y a jugar con los políticos, como lo hace con la dirigencia del PRD como le viene en gana, Aguirre Rivero vio durante varias semanas pero no comprendió las dimensiones y la seriedad del movimiento, que para esta hora es un auténtico levantamiento civil. Por encima de todas las maniobras políticas que realiza, es evidente que Aguirre carece de imaginación, voluntad y convicciones para responder al grave problema de la inseguridad, que es el que explica lo demás, y por otra parte lo demás no es el problema”.

En Guerrero, pues, el horno no está para bollos. Hay un repudio generalizado, porque se considera como una burla la creación de la Cruzada contra el Hambre y la Comisión por la Paz, a la que ya le cambiaron de nombre para paliar la ofensa. Si a esto no se le busca una solución  convincente, en lugar de optar por la “aplicación de la ley”, como amenaza la procuradora, las consecuencias de querer apagar el fuego echándole gasolina, obviamente harán  estallar el polvorín.

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