Aspirantes a candidaturas para el 2018 levantan la mano para asegurar ser tomados en cuenta

los dosStaff A Fondo

Aunque todos “coinciden” en que aún no son los tiempos, lo cierto es que ya todos vienen haciendo de las suyas para posicionarse en mejores lugares de la carrera hacia el 2018. De hecho ninguno de ellos llena el perfil que requiere, por ejemplo, la presidencia municipal de Acapulco, sabedores que ahora cualquiera puede ocupar el sillón principal del municipio número uno de Guerrero, estando ciertos de que con la sola bendición de parte de un padrino poderoso, puede ser ungido por la cúpula del partido en que militen.

Julieta Fernández de quien usted ya sabe, alzó la mano y dijo ¡ aquí estoy, presta! Su padrino, usted también lo sabe, es  Manlio Flavio Beltrones, quien la hizo  diputada local y federal. La propuesta, desde luego, es de Manuel Añorve Baños, quien como segunda opción lleva a Fermín Alvarado Arroyo, sabedor de que hay otra mano poderosa, por ahora, que despacha en la Secretaría de Gobernación y que lleva como ahijado a Ernesto Rodríguez Escalona.

Eso es lo más fuerte en el PRI.

En Morena hay un centenera de aspirantes y de antemano sabemos que finalmente Andrés Manuel López Obrador será el que decida, sin importarle que el beneficiario de su imposición no sea querido ni en su propia casa. En Movimiento Ciudadano, el imitador del “Peje” en esas decisiones “democráticas”, desde tiempo ha decidió que su abanderado sea el diputado Ricardo Mejía Berdeja. A Luis Walton Aburto no hay nadie que ose contrariarlo dentro de la franquicia naranja que adquirió a muy buen precio.

En el PRD se abren las posibilidades para el diputado michoacano David Jiménez Rumbo. Al entrar en negociaciones con su alumno en mañas y corruptelas Evodio Velásquez Aguirre, éste se olvida de la reelección y va en pos de la senaduría, compitiendo con Beatriz Mojica Morga, que cuenta con mejores y mayores apoyos para ir como número uno en la fórmula perredista.

En Acción Nacional, la decisión del candidato deberá contar con el aval del ex alcalde y ex gobernador “Z”, a quien la cúpula blanquiazul le otorga esa confianza.

Por todo lo anterior no se debe perder de vista a Rubén Figueroa Smutny, que de no obtener la candidatura por ninguno de los partidos con registro, no descarta ir como independiente, confiando en poder recibir de parte de los electores el beneficio de la duda, en cuanto a que no busca el cargo para enriquecerse, sino que lo aprovecharía al máximo para reivindicar el apellido y llegar a ser el cuarto gobernador de la dinastía, mediante una fructífera gestión municipal.

Lo cierto es que en esta jornada pre electoral veremos “guamazos” de a kilo, porque algunos se darán “hasta con la cubeta”.

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