Amantes de curas piden al Papa terminar celibato

habemus**La mujeres enviaron una carta al santo pontífice donde lamentan que las alternativas a la situación que padecen no son las más efectivas

    Es un secreto a voces que hay sacerdotes de la iglesia católica romana que sostienen amoríos no tan en lo oscurito como ellos mismos suponen y  el tema cobra interés a nivel internacional, con la solicitud que hace al Papa Francisco un grupo de amantes que pide terminar con el celibato para formalizar sus relaciones hasta ahora prohibidas por El Vaticano, según lo publica hoy el diario italiano Stampa.

  En Acapulco fue muy sonado el caso de una maestra de baile folclórico que sostenía una apasionada relación amorosa con un sacerdote que era muy estimado entre la feligresía. Dejó el sacerdocio para contraer matrimonio por lo civil con un desenlace fatal, pues terminó suicidándose a los pocos meses.

 La iglesia católica, por otro lado ha tenido que pagar varios cientos de millones de dólares en el vecino país del norte como indemnización a las víctimas de la pederastia generada, dicen los que saben del tema, por la imposibilidad de los sacerdotes de tener relaciones sexuales normales. Recientemente una monja dio a luz y se dijo  extrañada de cómo se embarazó.

  Ante tanta evidencia de que esas restricciones sólo causan problemas graves a la religión, un grupo de 26 mujeres escribió una carta al Papa Francisco para solicitarle una revisión de la disciplina del celibato, ya que han vivido o viven una relación sentimental con un sacerdote y querrían hacerlo sin ocultarse, según publica  el diario italiano La Stampa.

La Santa Sede no ha realizado ningún comentario respecto a esta información publicada asimismo durante el fin de semana por el suplemento especializado en información vaticana, “Vatican Insider”, perteneciente al citado rotativo turinés.

“Somos un grupo de mujeres que escribe para romper el muro del silencio y de la indiferencia con el que nos topamos cada día. Cada una de nosotras mantiene, ha mantenido o querría mantener una relación sentimental con un sacerdote”, afirma el escrito reproducido por dichos medios.

En este sentido, las firmantes lamentan que las alternativas a la situación que padecen son “o el abandono del sacerdocio (de sus parejas) o la perpetuación de una relación amorosa en secreto“.

“El servicio a Jesús y a la comunidad sería desempeñado con mayor fuerza por un sacerdote que conjuga su sacerdocio con la vida conyugal”, señala la misiva reproducida por dichos medios.

En la Iglesia Católica de rito latino, el celibato eclesiástico, es decir, la renuncia al matrimonio y la promesa de castidad, es obligatorio para los sacerdotes desde el II Concilio de Letrán, en 1139. No lo es, por el contrario, en las iglesias católicas de rito oriental.

El papa Francisco aún no se ha pronunciado al respecto como pontífice. Quien si se mostró tajante sobre el papel del celibato en la Iglesia romana fue su antecesor, Benedicto XVI.

Ratzinger, de quien se sabe que en su juventud tuvo dudas sobre esta disciplina, llegó a defender el “valor sagrado” del celibato, aunque reconoció que no se trataba de “un dogma”. (24 Horas).

Empero, esto debe dejar de ser un tema tabú, porque la realidad se impone y ya no puede ocultarse y más cuando las Sagradas Escrituras autorizan el matrimonio de quienes ejercen el sacerdocio:

1 Timoteo 3:2

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.

Y en los siguientes versículos vienen las reglas conductuales por las que deben regirse en su matrimonio los sacerdotes para ser un ejemplo ante su comunidad religiosa. El libro de libros no contiene la palabra celibato y… ¿ entonces ?

Un acuerdo terreno no puede anular un mandamiento divino ¿ no cree usted ?

 

 

 

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